Hace pocos días estuve en una capacitación intensiva en la Universidad de Palermo sobre Marketing Digital – Branding Horizontal, que realmente me encantó y me motivó a escribir el presente post.
Para romper un poco el hielo comenzamos con un experimento muy interesante. Simple, pero efectivo y que paso a contar:
Previa solicitud por parte del disertante, un participante por decisión propia, se presenta ante el grupo y nos cuenta brevemente quién es y a qué se dedica. Luego de salir del aula, nos invitan a que lo critiquemos todo lo que querramos. Pero como cierto comportamiento humano es predecible, no casualmente la mayor parte de las críticas fueron negativas. Al regresar, nos piden que quienes lo hicimos, lo repitamos delante de él. Qué momento ! Quién se anima a hacerlo estando la persona presente ? lo decimos de la misma manera ? modificamos las formas ? Somos más prudentes ?
Previa solicitud por parte del disertante, un participante por decisión propia, se presenta ante el grupo y nos cuenta brevemente quién es y a qué se dedica. Luego de salir del aula, nos invitan a que lo critiquemos todo lo que querramos. Pero como cierto comportamiento humano es predecible, no casualmente la mayor parte de las críticas fueron negativas. Al regresar, nos piden que quienes lo hicimos, lo repitamos delante de él. Qué momento ! Quién se anima a hacerlo estando la persona presente ? lo decimos de la misma manera ? modificamos las formas ? Somos más prudentes ?
Este es un claro ejemplo de lo que hoy sucede en la web. Lugares donde la gente opina, critica, participa, crea, comparte, sugiere y recomienda. Lugares donde se modifican comportamientos. Lugares donde uno se expone a lo positivo y a lo negativo. Lugares donde uno también puede defenderse, responder, aclarar. Lugares donde las marcas pueden posicionarse y donde las personas pueden construir su propia imagen.